
El hombre es un viviente de palabra. Y eso no significa que el hombre tenga la palabra, o el lenguaje, cono una cosa, o como una falcultad o como una herramienta, sino que el hombre es palabra, que el hombre es en tanto que palabra, que todo lo humano tiene que ver con la palabra, se da en la palabra, está tejido de palabras, que el modo de vivir propio de ese viviente que atender a las palabras, criticas las palabras, elegir las palabras, cuidar las palabras, inventar las palabras, jugar con las palabras, imponer palabras, prohibir palabras, transformar palabras, etc., no son actividades heras o vacías... Cuando hacemos cosas con as palabras, de lo que se trata es de cómo damos sentido a lo que somos y alo que nos pasa, de cómo ponemos juntas las palabras y las cosas, de cómo nombram os lo que vemos o lo que sentimos, y de cómo vemos o sentimos lo que nombramos.
Jorge Larrosa (2003) Entre las lenguas. Lenguaje y educación después de Babel.Barcelona Leartes
Y un link para seguir leyendo y aprendiendo
http://unermbfundamentos.blogspot.com/2010/08/fragmento-de-la-experiencia-de-la.html
